Cuando el trabajo te deja sin energía, te cuesta sentir que lo que haces sirve y el descanso ya no te repara, algo se ha roto en tu forma de trabajar. En Gantly haces un test breve y empiezas terapia online con el psicólogo que encaja contigo.
La Organización Mundial de la Salud recoge el burnout en la CIE-11 como un fenómeno ligado al trabajo, no como una enfermedad: el resultado de un estrés laboral crónico que no se ha podido manejar bien. Lo describe con tres rasgos: agotamiento, distancia mental o actitud negativa hacia el trabajo, y sensación de rendir menos. Se diferencia del estrés en general en que nace del contexto laboral y en que el agotamiento se cronifica. No es debilidad ni falta de vocación.
En terapia se analiza qué parte del desgaste viene de las condiciones del trabajo, como la carga, la falta de control, el poco reconocimiento o el choque con tus valores, y qué parte de cómo te relacionas con él: autoexigencia, dificultad para desconectar o para decir que no. Se trabajan los límites, el descanso que de verdad recupera, las prioridades y, cuando hace falta, cómo plantear cambios en el trabajo o valorar otras opciones. También conviene descartar con tu médico otras causas del cansancio y revisar si hay depresión o ansiedad.
La terapia no cambia tu empresa, pero sí puede ayudarte a recuperar energía y a decidir con más claridad qué hacer con tu situación. La recuperación suele ser lenta, a menudo de meses, y cada persona necesita cosas distintas: a veces basta con ajustar la forma de trabajar y otras hacen falta cambios mayores o una baja médica.
El estrés puede venir de cualquier ámbito y suele sentirse como ir sobreactivado. El burnout es propio del trabajo y se parece más a quedarse vacío: agotamiento que no se recupera descansando, distancia emocional con lo que haces y sensación de no servir. Pueden ir juntos. Si lo tuyo encaja más con un estrés general, mira también nuestra página sobre el estrés.
Depende de cuánto tiempo llevas así y de si hay cambios posibles en tu trabajo. Muchos procesos se mueven entre diez y veinte sesiones, al principio semanales. La recuperación completa suele necesitar tiempo, también fuera de la consulta.
Registrarte y hacer el test inicial es gratis. Cada psicólogo fija su propia tarifa por sesión y la ves en su perfil antes de reservar, sin sorpresas. El pago se hace online de forma segura a través de la plataforma.
No. Mucha gente empieza mientras sigue trabajando, y la terapia ayuda precisamente a decidir qué cambios hacen falta. Si tu médico considera que necesitas una baja, la terapia puede acompañarte durante ese tiempo y en la vuelta al trabajo.