Cuando la cama se convierte en el sitio donde más vueltas le das a todo, descansar se vuelve una preocupación más. En Gantly haces un test breve y empiezas terapia online con el psicólogo que encaja contigo.
Hablamos de insomnio cuando cuesta dormirse, mantener el sueño o te despiertas demasiado pronto al menos tres noches por semana, y eso afecta a cómo funcionas de día. Si dura tres meses o más, el DSM-5 lo considera persistente. A veces empieza en una época de estrés y se queda aunque el motivo haya pasado, porque la propia preocupación por dormir lo mantiene. También puede ir de la mano de la ansiedad, la depresión o problemas de salud, y conviene revisarlo con tu médico.
La terapia cognitivo-conductual para el insomnio (TCC-I) es el tratamiento de primera elección para el insomnio crónico según las guías clínicas europeas y estadounidenses, por delante de los fármacos. Incluye ajustar los horarios y el tiempo que pasas en la cama, recuperar la asociación entre la cama y el sueño, revisar las ideas que alimentan la preocupación por dormir y aprender a bajar la activación antes de acostarte. Se lleva un diario de sueño para ver qué cambia.
Muchas personas duermen mejor tras unas semanas de TCC-I, aunque al principio algunos ajustes cansan más de lo normal y cada persona responde de forma distinta. No es una promesa de dormir ocho horas cada noche, sino de recuperar un sueño más estable y perderle el miedo a la noche. Si tomas medicación para dormir, no la dejes por tu cuenta: los cambios se pactan con tu médico.
Sí. La TCC-I se adapta muy bien a la videollamada: buena parte del trabajo consiste en revisar tu diario de sueño y ajustar pautas que luego aplicas en casa. Incluso hay versiones digitales estudiadas con buenos resultados. Lo importante es la constancia entre sesiones.
La TCC-I suele ser breve: entre cuatro y ocho sesiones es lo habitual en los programas estudiados, normalmente semanales o cada dos semanas. Si el insomnio va unido a ansiedad, depresión u otros problemas, el proceso puede ser más largo porque se trabajan también esos temas.
Registrarte y hacer el test inicial no cuesta nada. Cada psicólogo fija su propia tarifa por sesión y la ves en su perfil antes de reservar, sin sorpresas. El pago se hace online de forma segura a través de la plataforma.
Puedes empezar terapia igualmente. La TCC-I es compatible con la medicación y, en muchos casos, ayuda a reducirla más adelante. Esa decisión la tomas con tu médico, nunca por tu cuenta, porque algunos fármacos no se deben dejar de golpe.